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Querido Peter



Querido Peter:

Te has ido trágicamente, de repente, con esa brutalidad que el destino a veces nos depara, con esa crueldad imposible de ser asimilada y menos aún razonada. Solo hay un instante, tan solo un instante para que la vida deje de ser rosa y se adentre en las tinieblas donde la confusión domina a nuestros sentidos. Ese momento en que tienes la certeza de que ya nada volverá a ser igual, que una parte de tu mundo ha sucumbido sin poder remediarlo, hace que te sientas tan insignificante que no seas capaz ni de rezar porque no sabes en quien creer. Ahora solo nos quedará soñar contigo. Te veremos entre las sombras de los pinos o pateando a lo lejos sobre el perfil del mar del hoyo 13. También evocaremos tu presencia después de cada golpe de esos que creemos magistrales. Tú formaste parte de la familia del campo, con Kristoff y Borja a la cabeza, con Íñigo, María Teresa, Sabine y el resto del equipo hasta el último jardinero. Tú eras la institutriz de la bola, nos enseñaste a amar el golf y nosotros aprendimos a maldecir a la bola. Pero a nuestros hijos les enseñaste a ganar aún cuando perdían porque les enseñaste a disfrutar y sobretodo a saber estar en el campo. Les enseñaste que hay ciertos valores que deben prevalecer por encima de todo. Tú les enseñaste que la perfección no está en hacer el par del campo, sino en quitarse la gorra delante del contrario cuando te acaba de ganar la partida y felicitarle con placer. Eso es la grandeza de un buen entrenador. Por todo eso te pedimos que cuando nos oigas despotricar contra la bola eches una carcajada y nos ilumines en el siguiente golpe para que este puto juego a los adultos nos sea un poco más llevadero. Ya sabemos que los niños no tendrán problemas, les dejaste bien adiestrados. Dale un abrazo a Seve Ballesteros y dile que aquí en el club de golf de Alcanda siempre os recordaremos. Propondremos al señor Porche que os plante un árbol donde el sol amanezca para que sea lo primero que hagáis cada día: iluminar el campo y darnos paz.


Jesús Álvarez.


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